STRACCIATELLA, CREMA de MOZZARELLA de BUFALA

  • 6 raciones
  • Italiana
  • 3 min
  • 395 kcal
Imagen STRACCIATELLA, CREMA de MOZZARELLA de BUFALA

Amos merotTo

pizzaiolo y chef italiano

Un poco sobre esta receta

Stracciatella – Crema de Mozzarella de Búfala

Imagina abrir una burrata y descubrir su corazón: esa mezcla sedosa, blanca y brillante que huele a leche fresca y sabe a pura suavidad. Eso es la stracciatella, una crema de mozzarella de búfala que conquista con su textura ligera y su sabor delicadamente lácteo.

Prepararla en casa es casi mágico: trocitos de mozzarella que se funden en nata fresca hasta crear una crema envolvente, suave y untuosa. Perfecta para disfrutar sobre una focaccia tibia, con tomates dulces, en una pizza blanca o simplemente a cucharadas, porque su sabor lo dice todo.

La stracciatella es la esencia de la cocina italiana: simple, auténtica y profundamente placentera. Un pequeño lujo artesanal que puedes crear con tus manos y disfrutar en cualquier momento.


Un consejo: sirve tu stracciatella con un toque de pimienta negra, unas gotas de aceite de oliva virgen extra y ralladura de limón — te transportará directo al sur de Italia. 🇮🇹💚

Ingredientes

  • 3 und mozzarella bufala
  • 320 GR nata líquida
  • 1 ctda sal

elaboración paso a paso

  1. Con las manos deshilacha las mozzarellas de manera que queden trozos medio pequeños.
  2. Añadimos una pizca de sal, nata líquida y mezclamos bien.
  3. Tapamos y reservamos en la nevera mínima 6 horas.
  4. Servir con sal, pimienta y un buen aceite extravirgen de oliva.

video de la receta

🇮🇹 Aprende Cocina Italiana Auténtica

Síguenos en YouTube para más recetas de pizzas artesanales, focaccias gourmet y secretos de la masa fermentada directo desde Italia

Ver Recetas en YouTube
Background Pizza en Casa Youtube

Tips para que te quede perfecta

Mozzarella de calidad: utiliza mozzarella de búfala auténtica, preferiblemente artesanal, por su sabor más lácteo y su textura elástica y húmeda. Nata fresca: elige nata con un mínimo de 35 % de grasa; aportará cuerpo y suavidad sin que la mezcla se separe. Temperatura ambiente: deja que la mozzarella repose unos minutos fuera del frigorífico antes de prepararla; así se deshila mejor y se mezcla fácilmente con la nata. Equilibrio perfecto: busca una textura cremosa pero con hebras visibles — ni líquida ni demasiado densa. Toques finales: añade una pizca de sal marina, pimienta negra recién molida y unas gotas de aceite de oliva virgen extra al servir. Maridaje ideal: perfecta con focaccia, pan de masa madre, tomates asados, jamón italiano o incluso con frutas frescas como higos o melón.

TEMAS